EQUO avisa que una gota fría en Melilla como la generada en el Sudeste Peninsular tendría efectos devastadores

La última gota fría del sureste peninsular ha supuesto record histórico en cuanto a superficie inundada y destrozos. No es un secreto que los efectos del cambio climático, el mal urbanismo y la construcción en zonas inundables son los principales problemas de este desastre.

En Melilla el problema hubiera sido mucho más grave si la gota fría se hubiera generado en nuestra zona. Año tras año Equo Melilla repite las denuncias sobre la política del hormigón y la excesiva artificialización del suelo de la ciudad, que sella el suelo creando riesgos graves cuando llueve de forma copiosa.

El problema principal de Melilla es que el suelo de la ciudad ya no absorbe el agua de lluvia que cae sobre su superficie, por la sencilla razón que en los últimos 20 años la política urbanística ha sido sellar el suelo artificialmente. Hay que tener en cuenta que hace años había más suelo de tierra en la ciudad que podía asimilar buena parte del agua de lluvia que además recargaba los acuíferos. En la actualidad muchas zonas que eran de tierra ahora son artificiales, barrios nuevos como Averroes, Tiro Nacional, y zonas que se han artificializado no hace mucho como la plaza de la cuatro culturas, la explanada de San Lorenzo, ya no absorben ese agua sino que lo vierten hacia las tuberías que no son capaces de canalizar al ser tanta la cantidad de litros que caen sobre tanta superficie, provocando que zonas bajas como la Plaza de España se inunden cuando caen cuatro gotas.

Inundación en el Paseo Marítimo

Y es que todas las obras realizadas en los últimos años se han hecho inflando siempre la partida de hormigón. Hasta en las zonas verdes, los  parques, las zonas rústicas, peatonales y en el río se han promovido recurriendo excesivamente al hormigón. Las zonas rústicas aportan su parte en el problema, ya que en su inmensa mayoría el suelo está apelmazado, sin vegetación, erosionado y lleno de residuos.

Otra parte del problema está en los cauces de la ciudad. En una parte totalmente sellado su lecho con hormigón y el resto lleno de residuos y de plantas invasoras que pueden formar grandes tapones de material en los puentes que hagan desbordar el río. Por otro lado la ciudad ha permitido construir en zonas inundables

El nuevo gobierno tripartito parece que no va a cambiar en nada la política urbanística y ambiental y continuará con la vieja política del hormigón, ya que mucho nos tememos que ni en la Consejería de Fomento ni la de Medio Ambiente tienen conciencia del problema, ni capacidad para resolverlo. Sabemos que la gota fría se repite cada cierto tiempo y tarde o temprano caerá sobre nuestra ciudad.

Para Equo Melilla las soluciones pasan por cambiar de forma drástica y definitiva la política urbanística abandonando la nefasta política del cemento. La ciudad está en riesgo de inundaciones continuamente y las soluciones pasan por un lado por dejar de construir carreteras, rotondas y viales nuevos, por otro lado naturalizar los parques y los cauces con sus lechos y riberas, ajardinar las aceras grandes, retirar residuos y escombros, eliminar las plantas invasoras y cuidar las zonas rústicas cubriéndola vegetación que ayude a retener el agua además de recargar los acuíferos.

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